Como Conseguir Tu Felicidad

Tenemos claro que solo nosotros mismos podemos buscar y encontrar nuestra propia felicidad, y sobre todo entender que está no vaya vinculada a ningún otro ser que no seamos nosotros mismos, pero si además podemos tener unas pautas para saber como conseguirla…. ¿No será mucho mejor?

Aquí os dejo las que a mi me sirvieron para empezar a cambiar mi vida. Espero que os ayuden y os sirvan:

9 maneras de alcanzar la felicidad

  1. Ten muchos amigos. …
  2. Apunta cada día las cosas buenas que te han ocurrido. …
  3. Evita la rutina: compra experiencias. …
  4. Anticipa tu felicidad. …
  5. Busca el amor. …
  6. Sonríe. …
  7. Busca entornos azulados. …
  8. Persigue objetivos vitales.

Y sobre todo y lo más importante…

Sueñaaaaa!!!!!!

Reencuentro

… y regreso para escribiros… y me cuesta tanto concentrarme… no hago más que peguntarme: y después de tanto tiempo como consigo reconectar con mis seguidores, con mis lectores, con esas personas que… “simplemente pasaban por aquí”….


No pondré excusas de esas de… la situación mundial o el estado actual del país…. De eso ya se encargan los demás.
He de decir que en todo este tiempo os eche de menos y no pocas veces, me venían ideas y palabras que quería plasmaros pero que quizá por tiempo o quien sabe si por desidia quedaban durante unos minutos en mi cabeza y después volaban. Debería haberlas apuntado como hago en este momento…. No quiero volver a perderlas. Ya las plasmare cuando amanezca.


Bueno, para una nueva introducción después de tanto tiempo, quedo muy bien no?


Sigo durmiendo mañana hablamos, (osea dentro de unas horas), y pasado y al otro… y al otro y al otro….

Feliz dia a todos estéis donde estéis.

LLEGO LA HORA DE EMPOLVARLO DE NUEVO

Alguna vez os habéis preguntado porque todo el mundo enseña lo bonito de la Navidad, que alegría nos da montar belenes árboles ver los espumillones las brillantes luces y los colgantes adornos hasta los regalos debajo del árbol que duran solo una noche y nadie hace una oda el momento de recoger todo toda esta felicidad que para la mayoría nos cuesta un mes o más?.

Pues yo hoy quiero hablar sobre ello y me diréis: Raquel que tema más triste!….

Bueno según como se interprete, para mi es el fin de algo bonito placentero que aporta ilusión pero también el cerrar un ciclo y no voy  a volver a que este año 2020 fue nefasto porque ya lo sabemos y lo hablamos todos.

Y realmente para lo que escribo es para animar y visualizar que todo este proceso es parte de aceptar que hay que seguir adelante y hacerlo con la mayor energía posible. Pese que en todos los medios digan que en el 2021 esto habrá acabado esta claro que solo no se va a ir y tenemos que seguir poniendo de nuestra parte además de no olvidarnos de vivir nuestra vida que es la que en primer término deberíamos cuidar.

Y tras todos estos consejos os dejo que discrepe sobre lo que escribo y penséis que la alegría o la tristeza son totalmente relativos y en el único rincón donde debéis buscarla es en vuestro corazón.

Procrastinación

Soy de las que opina que solo se debe procrastinar cuando se sabe hacer. No se puede sacar nada positivo si no eres capaz de ver que todo lo que pospones es por algo que te cree bienestar y tener presente que después debes terminar lo pospuesto. Es la única manera de no llegar a desencadenar depresión o estrés. ¿Que pensáis?

Pocas actividades tienen una mala prensa tan injusta como la procrastinación (es decir, el hábito de posponer tareas pendientes). Quizá se deba a que sus defensores nunca encontramos tiempo para explicar sus aspectos positivos: lo hacemos para ser más eficientes, creativos, racionales y felices.

Aunque también es cierto que procrastinar provoca malestar y ansiedad a largo plazo, además de suponer una pérdida de tiempo, de dinero y de productividad.

11 ventajas de procrastinar

1. Procrastinar permite dedicar tiempo y energía a tareas más importantes y creativas. Como explica John Perry en La procrastinación eficiente, mientras no hacemos lo que deberíamos hacer, podemos llevar a cabo otras tareas que nos gustan más y que nos salen mejor, y que son a las que de verdad queremos dedicar las mejores horas del día.

2. O al menos nos da tiempo para acometer trámites y gestiones que no haríamos si ese trabajo pendiente no nos amenazara. Como, por ejemplo, pedir hora en el dentista, comprar billetes de tren o, para quien trabaje desde casa, regar las plantas, limpiar las estanterías, planchar las camisas… Cualquier cosa vale hasta que no haya más remedio que comenzar o hasta que nos encarguen algo aún más desagradable.

3. Haremos nuestro trabajo de todas formas. Puede que el jefe se ponga nervioso, pero como no queremos que nos despidan, lo entregaremos a tiempo, aunque sólo sea porque no queda otra salida. Además, de forma aceptable.

4. Y puede que incluso salga mejor. A veces no procrastinamos porque nos dé pereza ponernos a trabajar (o no sólo por eso), sino porque necesitamos tiempo para organizar nuestras ideas y saber qué queremos decir y cómo queremos decirlo. Una vez tenemos esas ideas en orden podemos ejecutarlas de forma más rápida y con mejor resultado.

5. De hecho, Frank Partnoy, autor de Wait: The Art and Science of Delay, recomienda esperar el máximo tiempo posible antes de tomar una decisión, para poder procesar toda la información de la que disponemos y no tomar decisiones inconscientes antes de poseer todos los datos. Por ejemplo, asegura que las disculpas son más efectivas si dejamos pasar algo de tiempo.

6. De hecho, es importante dedicar tiempo (incluso en la oficina) a otras actividades. Hay relajarse y contar con periodos de descanso. El hecho de acceder a otros campos que no son nuestra especialidad (y que no tienen que ver con nuestro trabajo) nos permiten generar más ideas y ser más creativos.

7. Además, esos ratos de diversión nos ayudan a ser algo más felices. Y si somos más felices, también somos más productivos (y no al revés).

8. Procrastinar significa que amamos nuestro empleo. Jerome K. Jerome escribía en Tres hombres en un barco que le gustaba tanto su trabajo que “la idea de deshacerme de él casi me rompe el corazón”. Jerome aseguraba estar orgulloso de él: “Lo saco de vez en cuando y le quito el polvo. Nadie conserva su trabajo en tan buen estado como yo”.

9. Y si esperamos lo suficiente, a lo mejor nos libramos de esa tarea por hacer. Cuando archivamos un encargo en un cajón y nos dedicamos a otros asuntos, es posible que todo el mundo se olvide de él. Eso sí, hay que saber seleccionar bien esos caprichos inútiles que le parecieron buena idea a alguien durante una reunión y que todo el mundo ve claro que no llegarán a ningún sitio.

10. Es decir, en ocasiones no procrastinar supone desperdiciar tiempo y energía.

11. Procrastinar nos recuerda que el trabajo no es lo más importante del mundo. Vivimos en una sociedad que nos forma y entrena desde niños con el objetivo principal de conseguir un buen empleo. Pero en la vida hay muchas otras cosas y es importante ponerlas en contexto. Sí, necesitamos un sueldo. Y puede que nos guste lo que hacemos para conseguirlo. Pero no creo que nadie recuerde en su lecho de muerte aquel informe de gastos que le salió tan bien y que entregó dos días antes de la fecha límite.

Jaime Rubio Hancock

4 Creencias raíz que te limitan para tener éxito, dinero y amor

¿Te ha pasado alguna vez que las cosas empezaban a irte bien, que estabas teniendo por fin esa pareja con la que habías soñado, o empezabas a ganar más dinero de lo esperado, o estabas de repente teniendo éxito en tu trabajo… y de pronto ocurría algo –una pelea, discusión, una enfermedad o accidente repentino, o simplemente una idea negativa que se convertía en una preocupación insistente– y todos esos logros en el amor, dinero o trabajo desaparecían como por arte de magia?Como sabrás a través del blog de Saúl, nuestros antepasados tienen una enorme influencia en nuestra vida actual. No somos independientes, somos parte de un sistema o clan familiar. Nuestra familia, incluso nuestros ancestros más lejanos, nos han transmitido un sistema de creencias particular, algunas de las cuales son muy positivas pero otros nos limitan mucho. De estoy quiero hablarte en el post de hoy. De cómo puedes conocer esas creencias familiares arraigadas, de cómo descubrir cuál es tu creencia raíz principal que más te limita y te autosabotea.

El contexto: ¿Por qué nos cuesta ser felices?

En este artículo quiero hablarte de los 4 tipos de creencias raíz (aunque por supuesto existen muchas otras) que nos bloquean y sabotean a la hora de disfrutar de una vida plena. Pero antes un poco de contexto. ¿Por qué a los seres humanos nos cuesta ser felices todo el tiempo y disfrutar? La respuesta está en la supervivencia. Durante cientos de miles de años el ser humano ha tenido que luchar para sobrevivir. De hecho la esperanza de vida hasta hace un par de siglos era muy baja. Ya lo dijo Darwin: No sobrevive la especie más fuerte, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio. Y la vida en la tierra no ha sido tan fácil. Sólo el que evolucionaba se quedaba. Hasta hace muy poco en el mundo occidental hemos vivido guerras, escasez… y aunque por desgracia esto aún no ha sido erradicado de la sociedad de la que todos formamos parte, nuestra calidad de vida —pese a la contaminación y otros factores– es mayor, por lo que vivimos más años. Sin ir más lejos, España es uno de los países con mayor esperanza y calidad de vida en toda Europa, por su clima, su estilo de vida, su cultura y sobre todo la dieta mediterránea. Según los pronósticos y avances científicos y tecnológicos, cada vez viviremos más años, llegando a superar la cifra de los 100 años en un par de décadas más o menos. Y sin embargo nuestra mente, especialmente nuestro cerebro reptiliano, el que está enfocado en sobrevivir y no ser feliz, es el que nos mantiene en un constante estado de alerta. Heredamos de nuestros antepasados el miedo, los peligros, los infortunios, los traumas que ni siquiera conocemos, que se quedan impregnados en nuestro ADN.

Cuáles son las 4 creencias raíz de nuestra infancia:

Y ahora que ya sabes todo esto, paso a hablarte de las 4 creencias raíz que nos bloquean y sabotean nuestra felicidad y éxito en distintos ámbitos de la vida.  Creencia Nº 1: “Algo no está bien en mí” Ésta es una creencia muy arraigada, muy típica, muchos, por no decir la mayoría de los seres humanos, nacemos con ella. Y digo nacemos porque se trata de que traemos una culpa inconsciente, que no sabemos de dónde parte, y que nos hace sentir malos o no suficientes en esencia, poco merecedores, indignos… Esto puede tener por supuesto influencias religiosas que no tienen por qué ser nuestras, sino de nuestros padres, abuelos y bisabuelos que han vivido con miedo y para los que la palabra “pecado” era algo que temían y que pesaba sobre sus cabezas. Pero puede tratarse de algo mucho más concreto y específico. Aquí me refiero a algo que ya trabaja a fondo Saúl en su blog y sus formaciones online: proyecto sentido. Significa que aún antes de nacer, incluso en el vientre materno o en el momento de ser concebidos no fuimos deseados o hubo un conflicto en la vida de nuestros progenitores que éstos trasladaron al futuro bebé de manera inconsciente. Un niño que nace en un seno familiar donde hay conflictos en la pareja, si no ha sido deseado por uno o ambos progenitores, si su llegada al mundo supuso algún drama familiar o si lo nació en circunstancias adversas (por ejemplo una guerra o una difícil situación económica), lleva la carga inconsciente de que tiene la culpa de que su familia no sea feliz a raíz de su nacimiento. Puede que conozcas las circunstancias de tu concepción y nacimiento pero puede que no. En realidad lo que importa es que te preguntes honestamente: ¿me siento poco merecedor de éxito y no sé por qué? Si este es tu caso, trabajar con esta creencia sería de gran utilidad para ti.Desde el ego crees que hay algo malo en ti, desde tu Ser esencial reconoces tu perfección completa.Creencia No. 2: “Lealtad a mi clan” Esta creencia es muy potente también porque tiene que ver con el amor y la lealtad a tu familia, tanto la actual como la de tus antepasados que ya ni siquiera están vivos. Los lazos familiares son muy fuertes y como explica el transgeneracional, existen programas inconscientes que influyen directamente en multitud de acciones, pensamientos, creencias y emociones que traemos de serie. Además, el ser humano tiene una gran necesidad de pertenencia. El rechazo y la soledad es uno de los miedos más grandes que tenemos las personas. De ahí que sentirnos amados y aprobados por nuestro clan familiar es tan importante. ¿Pero qué pasa cuando esa lealtad a tu familia hace que no progreses en tu vida? ¿Qué ocurre cuando tener éxito en las finanzas supone ganar más que tus padres, hermanos o ancestros? ¿Qué sucede cuando en la historia de tu familia todas las mujeres se quedaban viudas y no eran felices en el amor o todas las relaciones acababan en ruptura y de repente tú estás gozando de una relación de pareja plena? A menudo nos ocurre que inconscientemente sentimos que estamos fallando a nuestra familia por tener demasiado éxito en ciertas áreas de nuestra vida y autosaboteamos el éxito mediante peleas, discusiones o miedos irracionales. Si ahora te has dado cuenta de que el área de tu vida que más saboteas tiene que ver con serle leal a tu clan, necesitas trabajarte esta segunda creencia para que no te bloquee en el futuro.El ego es fiel al clan, tu Ser esencial sabe que seguir tu corazón es la mejor manera de honrarlos.Creencia No.3: “Mi éxito es una carga para los demás” Esta tercera creencia es también muy común, conocida también como el miedo al éxito. En principio parece paradójico: todos queremos triunfar. Sin embargo alrededor de la palabra éxito existen muchas creencias limitantes y algunas de ellas tienen que ver también con nuestra familia. Tiene mucha relación con la primera creencia en el sentido de que si nuestro nacimiento (algo que debería considerarse un éxito: una nueva persona viene al mundo) ha sido visto como una carga (es decir, ha supuesto dificultades añadidas a nuestros padres, porque no tenían dinero, tiempo para nosotros o porque fuimos niños “difíciles”), entonces puedo asociar la idea del éxito con la idea de carga. Los seres humanos tenemos la capacidad de elegir siempre: puedo ver la parte positiva del éxito, así como la negativa. Es cierto que triunfar conlleva ciertas responsabilidades o visiblidad, por ejemplo a nivel profesional, pero soy yo quien decide si centrar mi atención en la parte positiva o la negativa. Si tienes miedo al éxito o lo consideras una carga, puedes indagar sobre tu nacimiento, sobre lo que significaste para tus padres… pero no te quedes ahí, recuerda que lo importante es trabajarte las creencias saboteadoras que detectes en ti.Tener éxito es vibrar alto, y la vibración se contagia convirtiéndose en inspiración para los demás.Creencia No.4: “Si tengo éxito en la vida, no dejaré a otros brillar” Aquí ya hablamos más de una creencia adquirida, especialmente en los primeros años de la infancia. A muchos nos enseñaron que no debemos brillar, que no debemos mostrar nuestra valía, que debemos parecer humildes, no destacar… porque si destacamos haremos sentir incómodos a otros. Así, algunos nos hemos pasado la vida en segundo plano, temiendo molestar a otros con nuestra luz, no mostrando nuestros talentos, rebajando nuestras cualidades y haciendo de la modestia más extrema nuestra mayor virtud. Es cierto que cuando brillas puedes molestar a alguien, pero esas personas seguramente no serán las que tengan que quedarse a tu lado. Es verdad que destacar tiene un precio y que a aquellos que no se permiten brillar tu éxito puede hacerles sentir inferiores. Pero lo que no podemos permitir es dejar de ser nosotros, porque en mi humilde opinión creo que todos hemos venido a brillar a este mundo. No me refiero a brillar en el sentido egoico, sino brillar con luz propia, mostrando lo mejor de nosotros al mundo, llevando nuestros talentos a los demás. Absolutamente todos tenemos talentos, capacidades, fortalezas… y reprimirlo sólo por el hecho de que pienso que a alguien le va a molestar, es totalmente absurdo. Al fin y al cabo cuando estemos despidiéndonos de este mundo, nos preguntaremos seguramente: ¿Ha valido al pena mi vida, he dejado este mundo un poquito mejor, he aportado valor a otras personas? Lo más doloroso sería arrepentirnos de no haber vivido nuestra propia vida por miedo al qué dirán, por miedo a la no aprobación de nuestra familia o porque nos hemos pasado la vida sintiéndonos un fraude o una carga para los demás. Si te soy sincera, personalmente yo me he pasado más de la mitad de mi existencia sintiendo todo esto. He tenido las 4 creencias juntas campando a sus anchas en mi subconsciente. Gracias a descubrirlas y transformarlas, mi vida cambió. Y estoy segura de que si te das el permiso, podrás también cambiar la tuya. Si quieres indagar en este tema, el blog de Saúl Pérez trata en profundidad las creencias de

Empezar a Vivir!!!!

20162208v

Aunque la sociedad de consumo nos quiera vender la idea que la felicidad está en las cosas, todos en algún momento descubriremos que nada está más lejano a la realidad. Por eso, para evitar volvernos esclavos de una vida material y realmente darle valor a lo que merece, hablaremos de los beneficios de una vida sencilla.

Hablaremos de los beneficios de tener una vida más simplificada:

1. Tener menos cosas te da más oportunidades de atender lo que te apasiona

Al optar por el minimalismo hace entender a las personas que no se necesita la voluptuosidad para llegar a alcanzar la felicidad.

2. Tener menos cosas… te hace comprar menos

“Intentar vivir con menos cosas no es como una dieta horrible en la que sientes privación y deseas lo que decidiste rechazar. Más bien es lo contrario: cuando tienes pocas cosas, deseas menos aún”.

3. Tener menos cosas alimenta nuestro espíritu

La generosidad es una virtud que produce satisfacción, el hecho de compartir con otros y tener menos cosas es un camino de crecimiento personal: “(…) nos fuerza a evaluar nuestros corazones, nuestros motivos, en aspectos que no experimentaríamos de otra forma”.

4. Tener menos cosas hace que nos contentemos mejor y seamos agradecidos

Vivimos en una sociedad que gira en torno al llamado a consumir más y más. No basta con tener un móvil: se te insiste en que tengas uno aún mejor, más moderno, y a través de él te llegan mensajes, ofertas y descuentos infinitos. “Los anuncios insisten en que serás finalmente feliz cuando tengas tal producto o conduzcas tal coche o bebas tal refresco. Pero luego no somos felices. Nuestro mal contentar queda evidente por nuestro exceso. Deseamos poseer lo último, lo más grande, y comparamos nuestras vidas con los que nos rodean y nos hacen sentir que siempre nos falta algo”.

5. Tener menos cosas reestructura tu realidad, seas pobre o rico

Hay quien critica el “movimiento minimalista” como una moda para privilegiados: los pobres no pueden rechazar nada. Se trata de combatir la sensación de que nuestra seguridad está en las cosas, porque en realidad la seguridad está en Dios.

Pobres o ricos deben aprender que acumular objetos no es fuente de seguridad ni de felicidad. Por eso, insistimos “con los años he llegado a definir el minimalismo como la promoción intencional de las cosas que valoramos más y la retirada de las cosas que nos distraen de ello; he descubierto que es un estilo de vida que ofrece no solo un hogar más limpio sino una espiritualidad más intencionada”.

¿Cuánto se necesita para vivir?

En realidad se necesita de poca cosa para vivir, pero el mundo cada vez nos entrega más y más, instaurando dependencias que subyugan al hombre.

“Al observar tantas cosas que nos ofrece el mundo, notamos que somos felices sin muchas de ellas. No se trata de despreciar las bondades y maravillas del progreso, sino de ubicarlas en su justo contexto, para no esclavizarse a ellas. Una revisión constante de nuestras prioridades a la luz del valor del desprendimiento, nos regalará una idea de cuán libres somos ante nuestros bienes y recursos evitando los apegos.”

Tener una vida más sencilla es disfrutar de los pequeños detalles, de la auténtica felicidad, del amor como el sentimiento más puro y bello, de la armonía en las relaciones humanas, de la paz interior y de la fortaleza espiritual que tanto enriquece al hombre.

Desde luego es necesario el sustento económico para sacar adelante la familia, para trabajar con eficacia, para llevar una vida digna y construir un futuro estable. El problema aparece cuando el dinero y las cosas, se convierten en el centro de la vida.

¿No eres feliz con tu vida? Responder a estas preguntas te ayudará a cambiarla

Porque a veces necesitamos perdernos para encontrarnos…

A veces empieza como una sensación de incomodidad, como una piedra en el zapato, hasta que un día la molestia es tan grande que ya no podemos ignorarlo más: necesitamos un cambio en nuestra vida.

Otras veces todo parece ir bien, hasta que un día nos despertamos por la mañana y nos damos cuenta que no nos queremos levantar; simplemente ya no somos felices y nos hemos dado cuenta de golpe, sin esperárnoslo.

Sea cual sea la manera en la cual te has dado cuenta que no eres feliz con tu vida, tengo una propuesta para ti: responder a una serie de preguntas que te ayudará a cambiarla. 

#1 ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz? 

Como una brújula, la respuesta a esta pregunta apuntará hacia qué lugares y situaciones te hicieron feliz en el pasado, lo cual puede ser un buen punto de partida para explorar cómo puedes volver a ser feliz en el presente. 

#2 ¿Cuál es tu logro más grande?

No importa si se trata de hacer un pastel de bodas o fundar una compañía; aquello que es grande para ti contiene pistas sobre lo que es importante en tu vida

#3 ¿Qué cualidades de tus amigos admiras más?

Las cualidades que admiras son probablemente las cualidades que te gustaría tener, así que este es otro buen punto de partida. 

#4 ¿Cuál sería la única cosa que cambiarías en ti?

Aquello que nos molesta nos está pidiendo un cambio, y quizá es ese cambio que te llevaría a una vida más feliz

#5 Si tuvieras que pasar el resto de tu vida en un único lugar, ¿dónde sería y por qué?

Estoy convencida de que el lugar donde vivimos influye profundamente en nuestro estado de felicidad. ¿Será que es hora de cambiar de lugar?

#6 Si murieras y reencarnaras en una persona o animal, ¿en qué reencarnarías y por qué?

Una buena pregunta para descubrir cómo transformarías tu vida si tuvieras la oportunidad de hacer o ser cualquier cosa.

Debes conocer: 7 estrategias probadas para convertirte en una persona más feliz

#7 ¿Qué frases y dichos son los que más usas? 

Lo que repites constantemente refleja mucho sobre lo que piensas profundamente, tus creencias básicas. 

Con estas respuestas en mano, ¡ayúdate a crear una vida más feliz! Y también tienes que probar hacer estas 5 cosas que cambiarán tu vida para siempre.

Acéptate, sé tú mismo!!!!

En realidad, lo que más importa es lo que tú pienses de ti mismo. Debes amarte y aceptarte tal como eres. Cuando estás bien, los demás están bien. Cuando te aceptes a ti mismo y te ames, los demás te amarán y aceptarán.

Es imperativo que hagamos lo que sea adecuado para nosotros, aquello que sintamos bien en nuestros corazones.

¿Puedes recordar algún momento en el que te permitiste ser tú mismo y te limitaste a confiar en el Universo? Estos son momentos en los que sigues a tu corazón y tomas decisiones basándote en una sensación de sabiduría natural, en tu sabiduría. Sabes que estas decisiones son correctas aunque tal vez no puedas explicar por qué.

Probablemente, esos fueron momentos en los que en verdad no te importó lo que otros pensaran de ti, momentos en los que te sentiste seguro y confiado en ti mismo, y también tan fuerte en tu corazón, que no te preocupó lo que otras personas dijeran o pensaran. Sólo en esos momentos descubres que eres realmente invencible, y que todo es posible.

Cuando eres tú mismo, sabes que no hay límites y te topas con una ley universal muy potente, la ley del menor esfuerzo, que se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza opera de un modo naturalmente fácil. No tratas de ser; simplemente eres. Cuando eres natural, espontáneo, abierto y flexible, estás usando esta ley. No gastas tu energía y, por lo tanto, puedes usarla para atraer con facilidad aquello que es correcto y perfecto para ti a cada momento. Haces menos y consigues más. El Universo empieza a colmarte de bendiciones personales y financieras.

Osho, el gran maestro zen, dijo: «Debes perder todo, para poder ser».

Tal vez, ahora te preguntes: «Pero ¿qué significa “ser” yo mismo y nada más?».

Ser tú, es ser feliz, es estar en paz contigo y con todo. Ser tú, es estar en Cero. Estás en Cero cuando tu intelecto, (tu mente consciente) y tus emociones (tu mente subconsciente), ya no te dominan. Solo entonces, te conviertes en un canal abierto para recibir las ideas correctas y soluciones perfectas. Comienzas a oír cosas que nunca habías oído con anterioridad; te conviertes en un observador, y comienzas a notar cosas que nunca habías percibido antes. Sientes que estás en el fluir. Las cosas sencillamente suceden, sin que tú intervengas demasiado.

En Cero, eres tú; por lo tanto te sientes satisfecho, completo y feliz en tu corazón. Sabes que puedes conquistar el mundo; comprendes que nadie, te puede detener. Te sientes seguro de que todo es posible. Lo que otros piensen, deja de ser importante.

La clave de la felicidad, la paz y la libertad personal y económica en la vida, está en nuestro interior. Es nuestra identidad. Nuestra verdadera identidad, es la clave para atraer riquezas y éxito, por eso es tan importante que soltemos nuestro falso ser.

No temas ser tú mismo. Es más fácil de lo que crees, ya que es tu estado natural. Ésta, es la manera como vas regresando, poco a poco, a ti mismo: mediante la práctica del soltar, y de no escuchar a tu ego. Vas regresando a ti mismo, al dejar de preocuparte por lo que deberías estar haciendo (lo que otros creen que es correcto), y comenzar a prestar atención a lo que te hace sentir bien y te hace feliz, aún si no puedes explicarlo, o encontrarle sentido. No has perdido el ser que eres; de hecho, no podrías perderlo. Tan solo has olvidado quién eres. Ahora es el momento de que lo recuerdes, y regreses a casa.

Mabel Katz

Mabel KatzMar

Antetodo Sonrie!!!!

Escúchame ahora querid@ amig@….

Sonríe, si estás melacólico sonríe

Sonríe si llueve, Sonríe si hace sol;

Sonríe si estás triste o si estás contento,

Sonríe si eres infeliz o eresel/la mas afortunad@ del planeta.

Sonríe pese a que no tengas nada que celebrar y tu mundo se haya vuelto gris.

Sonríe tengas o no un motivo para hacerlo….

Sonríe simplemente por el hecho de sonreir.

Sonríe, porque como en mi caso, tu sonrisa es el único motivo de la mí sonreir!!!!!.

4 sencillos y bonitos rituales para ser feliz, según las neurociencias

  • ECOOSFERA

La felicidad se ha convertido uno de los principales objetivos de las nuevas generaciones. Sin embargo, su definición ha ido variando con el paso del tiempo y según las experiencias de las personas.

1. Cuestiona el porqué de tus sentimientos negativos

Hay ocasiones en que el cerebro a veces siente culpa, vergüenza o tristeza; preguntando el porqué, se reactiva la región de recompensa –incluyendo la corteza prefrontal dorsomedial, la amígdala, la ínsula y el núcleo accumbens–. Por ello, los neurocientíficos nos invitan a preguntarnos: ¿De qué estoy agradecidx? La razón es que la gratitud es un antidepresivo natural, cuya sensación libera dopamina en el cerebro y facilita las relaciones interpersonales. Una manera de comenzar a buscar la gratitud es la meditación mindfulness

2. Etiqueta las emociones negativas

¿Te sientes triste, enojado, angustiado? Poner las emociones en palabras permite conceptualizarlas, moldearlas y, finalmente, reducir el impacto en la actividad de la amígdala. Esto hará que se active la corteza prefrontal, la cual reducirá la activación del sistema límbico –encargado de los niveles de estrés en el cuerpo–. Y no, reprimir las emociones no mejora el estado emocional –de hecho, sólo lo empeora–.

3. Toma una decisión

Tomar decisiones permite que el cerebro reduzca la incertidumbre, la angustia y la ansiedad –además de ayudarte a resolver problemas–. Tomar decisiones incluye crear intenciones y establecer metas, lo cual activa la corteza prefrontal de manera positiva. El resultado de esto es la creación de nuevas neuroconexiones y, por lo tanto, la alteración en la percepción del mundo. Es verdad que el perfeccionismo es estresante, pero no es necesario acertar en el 100% de las decisiones –basta con sólo el 30% de ellas, y así poder encontrar la mejor manera de sobrevivir–. Además, tomar decisiones también incrementa los niveles de dopamina en el cuerpo y, en consecuencia, los niveles de felicidad.

 

<img src="data:image/svg+xml;charset=utf-8,
gratitude
<img src="data:image/svg+xml;charset=utf-8,
"No es que sea indeciso. Es que no puedo decidir."

4 sencillos y bonitos rituales para ser feliz, según las neurociencias

  • 3 MAY 2016

El investigador neurocientífico de UCLA, Alex Korb, ha encontrado consejos, con base en datos científicos, para ser felices.

null

La felicidad se ha convertido uno de los principales objetivos de las nuevas generaciones. Sin embargo, su definición ha ido variando con el paso del tiempo y según las experiencias de las personas.

¿Qué dicen al respecto los científicos? El investigador neurocientífico de UCLA Alex Korb ha encontrado consejos, con base en datos científicos, para ser felices. Te los compartimos:null

1. Cuestiona el porqué de tus sentimientos negativos

Hay ocasiones en que el cerebro a veces siente culpa, vergüenza o tristeza; preguntando el porqué, se reactiva la región de recompensa ?incluyendo la corteza prefrontal dorsomedial, la amígdala, la ínsula y el núcleo accumbens?. Por ello, los neurocientíficos nos invitan a preguntarnos: ¿De qué estoy agradecidx? La razón es que la gratitud es un antidepresivo natural, cuya sensación libera dopamina en el cerebro y facilita las relaciones interpersonales. Una manera de comenzar a buscar la gratitud es la meditación mindfulnessTe compartimos maneras de practicar esta meditación aun dentro de la ciudad. null

Lee también: Remedios naturales para elevar los niveles de dopaminahttps://jameswoodward.files.wordpress.com

2. Etiqueta las emociones negativasnull

¿Te sientes triste, enojado, angustiado? Poner las emociones en palabras permite conceptualizarlas, moldearlas y, finalmente, reducir el impacto en la actividad de la amígdala. Esto hará que se active la corteza prefrontal, la cual reducirá la activación del sistema límbico ?encargado de los niveles de estrés en el cuerpo?. Y no, reprimir las emociones no mejora el estado emocional ?de hecho, sólo lo empeora?.

<img src="data:image/svg+xml;charset=utf-8,

null

3. Toma una decisión

Tomar decisiones permite que el cerebro reduzca la incertidumbre, la angustia y la ansiedad ?además de ayudarte a resolver problemas?. Tomar decisiones incluye crear intenciones y establecer metas, lo cual activa la corteza prefrontal de manera positiva. El resultado de esto es la creación de nuevas neuroconexiones y, por lo tanto, la alteración en la percepción del mundo. Es verdad que el perfeccionismo es estresante, pero no es necesario acertar en el 100% de las decisiones ?basta con sólo el 30% de ellas, y así poder encontrar la mejor manera de sobrevivir?. Además, tomar decisiones también incrementa los niveles de dopamina en el cuerpo y, en consecuencia, los niveles de felicidad.”No es que sea indeciso. Es que no puedo decidir”.


4. Toca a otras personas (de manera consensuada)

Necesitamos sentir el amor y la aceptación de los otros, pues cuando no lo hacemos, podemos llegar a experimentar dolor, decepción y extrañeza. En sí, cuando hay un corazón roto, el cerebro siente como si una pierna estuviera rota. La razón de esto es que ante el tacto, el cerebro libera oxitocina ?la hormona del vínculo? y por lo tanto, se reduce el nivel del dolor. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por Sonja Lyubomirsky, una persona necesita de mínimo cinco abrazos al día para mantener los niveles de oxitocina, endorfina y dopamina en el cuerpo.